ÍNDICE GLICÉMICO en deporte.

El ÍNDICE GLICÉMICO en deporte cuantifica el aumento de la glucemia que se produce posterior a la ingesta de un alimento en relación a la ingesta de glucosa. 

 

Su determinación por la ingestión de un alimento con 50 g de carbohidrato, midiendo la glicémia post prandial durante un lapso de 2 horas. El área bajo la curva glicemia/tiempo de cada alimento se compara con la curva de referencia posterior a la ingesta de 50 g de glucosa y que tiene un valor 100.

Gracias al desarrollo del IG se ha demostrado que no siempre se puede predecir la respuesta fisiológica de un carbohidrato por su composición química (simples o complejos).

Y a pesar que el IG de un alimento puede sufrir variaciones por factores como el contenido de otros nutrientes o el modo de preparación de la ración, se ha reconocido su utilidad clínica.

Se han publicado tablas con el IG de numerosos alimentos que para su uso práctico, generalmente se dividen en alto (pan, papas, cereales), moderado (azúcar, bebidas de gaseosas, frutas tropicales) y bajo IG (lácteos, legumbres, frutas mediterráneas).

La asociación americana de diabetes (American Diabetic Association) ha establecido que las tablas de IG aportan un medio de identificar los alimentos con menor potencial de elevar la glicémia, recomendando su uso en diabéticos.

Existe en la actualidad suficiente evidencia científica respecto al uso del IG en deportistas, lo que permite establecer recomendaciones nutricionales basadas en este parámetro que puedan ayudarlo a optimizar su rendimiento.

CONCLUSIONES

El IG se ha desarrollado para diferenciar los alimentos según su impacto en la glucemia postprandial. Desde esta perspectiva fisiológica es posible seleccionar la ración para el deportista según se ingiera antes, durante o después de su sesión de entrenamiento, condicionando su efecto metabólico al elegir el alimento con el IG adecuado.

El consumo de alimentos con IG elevado previo al ejercicio puede ser perjudicial por hipoglucemia producir durante el ejercicio y reducción de la oxidación de lípidos como combustible en relación con la utilización de carbohidratos.

Estas desventajas se pueden eliminar consumiendo altas dosis de carbohidrato de alto IG durante el esfuerzo.

Estabilidad en la glucemia y el rendimiento.

En algunas situaciones específicas en las que esta práctica es difícil como pruebas de natación de larga distancia, triatlón, ciclismo de montaña o en algunos deportes de equipo, una ración de bajo IG puede ser particularmente beneficiosa para asegurar la estabilidad en la glicémia y el rendimiento.

Durante ejercicios prolongados de moderada intensidad el beneficio de consumir carbohidratos de alto IG está asociado a la manutención de la glucemia, lo que puede contribuir a asegurar la oxidación de carbohidratos hasta el final del ejercicio aun cuando los depósitos de glucógeno están llenos.

Durante ejercicios de intensidad baja, el consumo de carbohidratos de alto IG puede reducir la oxidación de las grasas, lo que tiene un particular interés en sujetos que realizan ejercicio como un medio de reducir tejido adiposo.

Posterior al ejercicio, el consumo de carbohidratos de alto IG ha demostrado utilidad en acelerar la reposición de los depósitos de energía así como en reducir el catabolismo proteico. Este efecto se potencia al asociar proteínas a la ración de carbohidratos.

Según la evidencia revisada, la selección adecuada de un alimento según su IG para ser consumida antes, durante o después del ejercicio, puede contribuir a optimizar el metabolismo energético del deportista y ser un factor decisivo en su rendimiento.

ÍNDICE GLICÉMICO en deporte. – LOWLEVEL.ES

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